Sporting y Sevilla se enfrentaron en una contienda en la que ganaron los locales con un golazo de André Castro. Los andaluces pudieron merecer más, sobretodo en el último tramo de encuentro. Si se hubiera pitado el penalti a Reyes quizás hubiéramos visto otro encuentro, pero el Sevilla fue muy fallón y los asturianos no perdonaron.
El partido comenzó con un Sevilla con mucha posesión ante un Sporting que atacaba muy verticalmente. Pasado el cuarto de hora, Cala comete un error clamoroso al pasarle la pelota a Barral, quien falla el mano a mano contra Palop. Apenas un minuto después, Cala vuelve a cometer un fallo en el pase que propicia un chut lejano que bloca bien el cancerbero visitante.
El Sporting se iba creciendo, y si no llega a ser por una fantástica intervención del portero andaluz, Trejo hubiera marcado el primero con un lanzamiento de falta. Los locales empezaban a acorralar en su área el conjunto de Míchel. No obstante, los visitantes siempre que llegaban lo hacían con peligro. Perotti, con un remate de cabeza a centro de Navas, mandó el balón al palo. Otra tuvo Manu del Moral, pero la mandó encima del larguero. Y en esas llegó el gol de los asturianos: André Castro rompe desde segunda línea y aprovecha un pase al espacio de Colunga para enviar el esférico dentro de la portería de Palop. El tanto le sentó al equipo sevillano como un jarro de agua fría, que hasta el momento dominaba en cuanto a control de balón se refiere. Poco a poco el encuentro se fue parando y hasta el final de la primera parte sólo hubo dos ocasiones remarcables: un chut lejano de Navas que se marchó desviado y un remate de Cala que se fue fuera. En esa jugada hubo un penalti claro a Reyes no pitado. Con esto el árbitro marco el final del primer periodo.
La segunda mitad comenzó muy igualada, con ambas escuadras jugando a un ritmo muy rápido. Rakitic, después del rechace de un córner, lo tenía todo a favor para anotar, pero la mandó inexplicablemente fuera. Míchel se la jugó y apostó por Campaña, sustituyendo a un Cala que no cuajó su mejor partido. Los de Nervión se iban poco a poco adueñándose del duelo, un ejemplo fue una que Juan Pablo paró, a un tiro de navas en la frontal del área.
Míchel seguía apostando por gente de arriba, esta vez fue Babá por un Reyes un tanto espeso. Y si por un lado apostaban por delanteros, por el otro lo hacían por defensas. Clemente sacó a Lora relevando a un Barral siempre peleón. El Sevilla estaba ahogando al Sporting, quienes no podían hacer otra cosa que cerrarse. Coke desvió por encima del travesaño un remate en un saque de esquina. Y en ese asedio constante Mendy se fue en velocidad de la zaga visitante y su centro raso lo empujó Bilic demasiado suave, lo que propició otro lucimiento de Palop.
Los últimos compases fueron una locura, con un centro del campo partido, en el que el equipo hispalense atacaba sin pausa. A falta de un minuto Mendy estuvo apunto de marcar, pero pecó de individualista.
Al final se montó una tángana, lo que fue un lamentable final para un encuentro muy bonito marcado por el coraje de los locales, favorecido por una afición volcada que no quiere ver como su equipo desciende. Se rompe el récord de imbatibilidad de Míchel a manos del conjunto de Clemente.
Malaga 1-0 Levante
Aguantar, buscar contras con la conexión Ghezzal-Kone y desgastar al Málaga para aprovechar su ocasión en la segunda mitad. No le salió bien el plan porque el equipo de Pellegrini fue mejor, dominó más el balón y creó mucho peligro, especialmente durante el primer tiempo.
En esos primeros 45 minutos el Málaga fue dueño y señor del choque. Pellegrini fue a por todas y sacó un once ofensivo con Joaquín, Eliseu e Izco volviendo Demichelis al puesto de central. La falta centro de Cazorla, a los 4´, donde no llegó por centímetros Rondón era la declaración de intenciones. Se sucedió el peligro ante la meta de Munúa con ocasiones de Rondón e Isco, pero el balón no entraba. La primera jugada de peligro de los visitantes llegó a los 37´ en un contragolpe culminado por Ghezzal con disparo alto dentro del área. Pero el susto no amilanó a los blanquiazules que reclamaron un penalty por manos de Farinós tras un córner y cerró este período con dos claras ocasiones de gol. Un disparo colocado de Joaquín con paradón de Munúa( 44´) y un cabezazo de Rondón que sacó un defensa tras el córner.
El segundo tiempo fue distinto. Comenzó con aviso del Levante cuando en el minuto 47 Ghezzal, tras llevarse el balón con la mano, lanzó un disparo duro que rozó el poste. Pero la reacción local fue fulminante y a los 50´ llegó el gol de la victoria. Una falta excelentemente centrada por Joaquín la cabeceó Rondón a la red. Su séptimo gol en la Liga y que valen tres puntos valiosísimos. A partir de ahí cambió el choque con un Málaga aguantando más el balón y un Levante que intentó adelantar líneas.
Los locales tuvieron varias ocasiones para sentenciar el partido. Un jugadón de Izco salvado por Munúa en el 69 y un cabezazo picado fuera de Rondón a los 76 casi llevan el gol a la red. JIM intentó quemar opciones sacando a Rubén Suárez( lío incluido con el cuarto árbitro porque no quería quitar a Pedro López) y El Zhar, pero las ocasiones buenas solo estaban para el Málaga, que perdonaba con un disparo de Sebas Fernández ( 80´ ) y una falta de Cazorla ( 87´). Al final el Málaga se echó para atrás y la última oportunidad en la última acción de la tarde ( minuto 95) fue un chut de El Zhar que salió rozando el larguero. Susto para la parroquia de La Rosaleda y final.
El Málaga continúa fuerte en casa y esta vez ante un Levante que nunca dio facilidades pero que en ataque tenía pocos elementos. Vino a hacer su partido y aprovechar el desgaste local, pero no le salió bien la estrategia. El Málaga fue mejor y marcó el gol. Esta noche duerme en puesto de Champions League, algo histórico en la Costa del Sol.
R.Sociedad 3-0 Zaragoza
La Real Sociedad ganó al Zaragoza, por 3-0, en el partido disputado este sábado en el Estadio de Anoeta, correspondiente a la jornada vigésimo séptima de la Liga BBVA, por lo que los blanquiazules se alejan de los puestos de descenso consiguiendo su cuarta victoria seguida en Anoeta.
Los hombres de Montanier dominaron el encuentro desde el inicio a base de tocar y tocar el esférico con tranquilidad, y a pesar de los intentos zaragozanos, el partido quedó sentenciado en la primera mitad, donde llegaron los tres goles.
El partido comenzó con mucha igualdad, ya que el encuentro se presentaba como un duelo importante por la salvación. La Real Sociedad controló el partido desde el inició, con tranquilidad tocó y tocó el balón en el centro del campo para buscar los huecos, aunque en algunos momentos tuvo dificultades para sacar el balón controlado desde atrás debido a la presión de los maños.
Mientras, el conjunto de Jiménez intentó crear peligro por la banda derecha, aunque las mejores ocasiones llegaron del lado 'txuri-urdin'. Tras una buena jugada de los de Montanier por la banda derecha llegó el gol de Agirretxe que abrió el marcador, y tres minutos después, anotaron el segundo. Carlos Vela marcó tras un error de la defensa del Zaragoza.
Con el 2-0 los pupilos de Jiménez se vinieron abajo. Y otro error de la defensa visitante significó que Agirretxe anotara el tercer gol de la Real Sociedad, en una primera parte dominada de principio a fin por los donostiarras.
Tras el descanso, los maños cambiaron de actitud, pero la Real Sociedad no quiso correr riesgos y siguieron marcado el ritmo del partido y creando las mejores ocasiones, aunque según pasaban los minutos el duelo fue perdiendo intensidad.
A pesar de los intentos de Manolo Jiménez por acercarse en electrónico, los 'txuri-urdin' dominaron el juego y se hicieron con una victoria trabajada que les coloca en la zona tranquila de la tabla. Por su parte, los de Manolo Jiménez se alejan de la salvación y se hunden en la clasificación.
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