El Málaga logró por fin una victoria en casa después de su mala racha lejos de La Rosaleda pese a completar un encuentro bastante discreto frente a un Getafe que pagó con creces sus errores de cara a gol.
La primera parte comenzó con un ritmo muy lento entre dos equipos que dieron la impresión de respetarse demasiado en los compases iniciales. Sin embargo, en ese contexto fue el Getafe el encargado de apostar por buscar la portería de Willy Caballero de forma discreta pero mucho más constante que su rival.
Miku fue uno de los más activos por parte del conjunto azulón. El venezolano, que se enfrentaba a su compañero en Venezuela tras haber jugado con él hace solo tres días frente a la Selección Española, era el gran referente de un Getafe que cada vez estaba más asentado en el encuentro.
Y mientras, no había noticias de un Málaga desequilibrado y gris que atacaba la portería de Moyá a ráfagas y sin demasiado criterio. Precisamente, solo Rondón era capaz de generar peligro en las acometidas del conjunto malacitano.
Finalmente, el esfuerzo del Getafe encontró sus frutos en la recta final del primer periodo: un gran centro de Juan Valera dejó que Diego Castro tuviera todo el tiempo del mundo para ajustar su disparo e inaugurar el marcador en el minuto 42, sin dejar opción a Willy Caballero.
Tras el descanso, el Málaga no fue capaz de enchufarse al choque. El Getafe siguió siendo mejor en los primeros minutos de la segunda parte y Dani Güiza tuvo una gran ocasión para conseguir sentenciar al choque tras un magistral pase de Juan Rodríguez, pero el jerezano mandó el cuero al larguero.
Y después de esa jugada, que pudo certificar el 2-0, Eliseu logró nivelar el encuentro gracias a un sensacional disparo desde el vértice del área que limpió la escuadra de la portería de Miguel Ángel Moyá para conseguir nivelar el partido.
En el nuevo escenario, los dos equipos tuvieron más miedo a perder por un error propio que a ganar por crear jugadas. Sin embargo, el equipo de Pellegrini salió reforzado con el gol y poco a poco fue haciéndose dueño del partido en la segunda parte.
Y en el minuto 82, Jérémy Toulalan apareció para sacar un lanzamiento espectacular desde muy lejos marcando un golazo y consumando la remontada del equipo andaluz. El Getafe recibía de ese modo un duro corrrectivo por no saber cerrar el encuentro cuando tuvo la oportunidad.
Pero faltaba el broche del encuentro: Santi Cazorla controló el esférico en un contragolpe con el Getafe volcado y el internacional español lanzó una sensacional vaselina ante un Moyá adelantado para rubricar el definitivo 1-3. El Málaga, con muy poco, goleó a un rival demasiado inocente.

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